En la preparación de las sesiones con los profesores, el mayor obstáculo que he encontrado, aparte de la complejidad del tema en sí mismo, ha sido el poder delimitar de entre todos los autores/materiales consultados, el material que mejor se ajustase a la situación de mis prácticas, al tiempo disponible y al nivel básico desde el que partíamos.
Asimismo, aunque el programa ideal que podría realizarse en un estadio más avanzado tendría un enfoque de integración curricular, creemos que nuestro trabajo de carácter más global no es incompatible con dicho enfoque, y por ello intentamos hacerlo ciñéndonos a los contenidos curriculares y no como un añadido externo.
Centrándome en las sesiones con los profesores de esta semana y teniendo en cuenta que la enseñanza de las estrategias de aprendizaje va vinculada a la metodología de enseñanza y se relaciona con las actividades que el profesor plantea en el aula, con los métodos usados, con los recursos que utiliza y con la modalidad de discurso que usa para interactuar con sus alumnos, decidimos diseñar un Plan de trabajo adaptado a una Unidad Didáctica.
Le pedimos a los profesores que hicieran el esfuerzo de “reorganizar” las unidades didácticas en las que se encontraban para incluir la enseñanza de alguna de las estrategias de aprendizaje que hemos tratado en sesiones anteriores, teniendo en cuenta que habría que dejarse guiar por los contenidos, y que enseñaríamos primero las que más se usen en el currículum y en la vida cotidiana, es decir, aquéllas que resulten más funcionales.
Para su aplicación en el aula, sugerimos estimular la enseñanza directa de las estrategias mediante el Modelamiento seguido de una Práctica Guiada, entendiendo el modelamiento como control y dirección ejercidos en un principio por el profesor para posteriormente ser asumidos por el alumno. Y todo ello de forma oral.
Los pasos serían los siguientes:
• El profesor enseña la forma adecuada de ejecutar la estrategia. En esta fase él marca
qué hacer, selecciona las técnicas más adecuadas y evalúa los resultados. Lo puede
hacer a través de:
o Explicitar una guía concreta.
o Ejemplificar cómo utilizar la estrategia a través de un modelo, (que puede ser el
mismo profesor).
o Exponer en voz alta las decisiones que deben tomarse para la aplicación.
• El alumno aplica la estrategia enseñada por el profesor con la constante supervisión de
éste: en esta fase el profesor vigila el trabajo del alumno y puede ir guiándole. La
interrogación guiada; es decir, ir haciendo preguntas al alumno sobre el trabajo es una
buena técnica, (¿qué has hecho primero?, ¿qué has hecho después?, ¿qué pasos has
llevado a cabo?, ¿por qué has hecho eso?, etc.).
• Se practicará la estrategia en temas y contextos distintos: el alumno debe enfrentarse a
tareas que requieran reflexión y toma de decisiones para ir asumiendo el control
estratégico.
• Una vez consolidada la ejecución de la estrategia, se debe comprender en qué
circunstancias se puede utilizar y en cuáles no es recomendable su utilización.
• Aquí, el profesor, comienza a responsabilizar a sus alumnos de las decisiones que
deben tomarse al extender la estrategia a distintas áreas. En este caso, el profesor
puede, para aprovechar a los alumnos más aventajados, facilitar la práctica en
pequeños grupos heterogéneos; y debe ofrecer feed-back (retroalimentación) continuo
con respecto a los problemas que vayan surgiendo.
• Se facilitará que el alumno generalice la estrategia a otros temas y tareas de mayor
complejidad, con la mínima ayuda del profesor. Se van retirando las ayudas, y
promoviendo que el alumno practique la estrategia de forma autónoma en entornos de
aprendizaje tan reales como sea posible.
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